Mar 3, 2023 | Pulso clave

La aventura de ser padres y profesionales sin sucumbir en el intento.

Algunos profesionales con el inicio de clases de los hijos se ven envueltos en una dinámica completamente distinta a la rutina habitual durante los meses festivos y de vacaciones escolares, es precisamente en ese momento donde emerge el gran desafío de compatibilizar el rol de ser padres y madres con el mundo laboral.

En nuestra experiencia con miembros de nuestro equipo y con clientes que tienen asumido el rol de padres/madres, pudimos darnos cuenta de algunos grandes aprendizajes que nos dejan como organización al momento de organizar, planificar y ejecutar acciones sin que se vean afectados su rendimiento y compromiso profesional mientras acompañan a sus hijos en su regreso a las aulas.

Entre esos aprendizajes nos gustaría mencionar los siguientes:

  1. Saber anticiparse e improvisar sobre la marcha: con la nueva rutina que se suma al día a día con el regreso de los hijos a las aulas, deben considerarse algunos aspectos “básicos” como uniformes, útiles, alimento, traslado, entre otros todo ello en un margen donde todo marche de acuerdo a lo planeado. ¿Qué ocurre cuando inesperadamente cambian los planes por situaciones que no se pueden controlar? Los padres y las madres hacen acto de presencia con soluciones creativas y urgentes. Ej.:  Horarios de adaptación como etapa inicial de regreso a las aulas (menos horas en aulas los primeros días). ¿Quién llevará y buscará al hijo? ¿Cuál es la distancia entre la oficina y la escuela? Etc. Todo ello sin cancelar o hacer a un lado compromisos laborales asumidos con anticipación.
  1. Cansancio como motor y no como excusa: los hijos en su etapa de estudiantes tienen responsabilidades académicas con las que llegar de la mejor manera posible, desde una tarea sencilla hasta proyectos escolares con algunos matices complejos. Por lo general, aún con el desgaste propio de la rutina diaria (padres y madres) intentan acompañar el proceso académico de sus hijos. Hacer malabares con el estrés, la presión por un resultado esperado, el cansancio y los deadlines establecidos es un deporte extremo que tienden a dominar los padres y las madres para no descuidar la familia y el trabajo.
  1. Escala de prioridades definida: es sabido que no cualquiera está preparado para lograr el perfecto balance entre la vida profesional y familiar. Debemos reconocer que en esta materia (padres y madres) tienen un gran porcentaje de terreno ganado. Ellos saben qué y cómo priorizar en el día a día sin dejar de ser efectivos y eficientes en ninguno de sus roles.
  1. Comunicarse sin desesperarse: ellos (padres y madres) lidian con grupos de whatsapp que se crean como canal de información para temas relacionados a la escolaridad de sus hijos, saben de qué manera sobrellevar ese capítulo especial de tener hijos en edad escolar y no obviar el status de cada necesidad que surja en cualquiera de los ámbitos donde se desenvuelven: parental, profesional, social, familiar, otros.
  1. Seguir creciendo y aprendiendo: un mal día lo puede tener cualquiera, desde los padres hasta los niños pequeños, como adultos es mayor la responsabilidad al momento de no dejarnos llevar por la situación y tratar de con ejemplo enseñar a los hijos que a pesar de todo siempre es posible ver el vaso medio lleno, por muy negativo que sea el contexto… descubrir qué aprendizaje hay por detrás.

 

En el Pulso Clave de esta semana queríamos hacer un pequeño homenaje a aquellos padres y madres que día a día hacen su mejor esfuerzo para estar presentes en la vida de sus hijos y a la vez procurar para ellos un país mejor desde el contexto profesional.

A ustedes que logran mantener el equilibrio sin dejar caer una pelota en el malabarismo que nos envuelve la vida, gracias por ser espejo de compromiso, responsabilidad y amor para todos.

 

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