El contexto de elevada inflación, que se traduce en una pérdida del poder adquisitivo con la consecuente mayor necesidad de financiamiento para compensarlo y que repercute en la capacidad de pago de los agentes, incidió en la evolución de los créditos con mora.
Analizando el saldo de cierre del año 2022 de los créditos por categoría del cliente se observa que todas las categorías presentaron aumentos, incluyendo la número 1 de créditos sin mora o con menos de 60 días de retraso, lo que refleja el aumento de la cartera total.
Las categorías con mayores incrementos fueron las número 3, 4 y 5, con moras superiores a 120, 180 y 270 días, respectivamente, que presentaron variaciones de entre 44% y 65%, lo que muestra la mayor dificultad de los agentes para cumplir con los compromisos financieros.
A modo de seguir acompañando la recuperación de los diversos sectores económicos, el sistema requiere de estrategias de análisis de riesgos y de renegociación de deudas con mora de acordes al ciclo de la actividad a la que se dedican los clientes.


