El Indicador de Actividad Económica (IMAEP) la actividad económica presentó una variación de -1,9% interanual en el séptimo mes del año y acumuló en el año una variación -2,8%.
Este resultado es explicado por el bajo desempeño negativo de la agricultura, la ganadería y la construcción, que se da pese al clima favorable para las obras debido al menor ritmo de ejecución de las obras tanto públicas como privadas. El buen dinamismo de la generación de energía eléctrica, la manufactura y los servicios atenuaron la caída de la actividad.
Por su parte, el Estimador de Cifras de Negocios (ECN) registró una variación interanual de -1,4%, lo que puede ser atribuible a la bajas ventas de los sectores servicios y manufacturero, que podría reflejar el impacto de la inflación en el poder adquisitivo de los agentes así como el incremento de los precios de las materias primas, lo que podría estar limitando el procesamiento.
No obstante, se observa una desaceleración en la inflación lo que podría aliviar la situación económica en el corto plazo.


