En julio, el precio de la cesta de referencia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) subió USD 1,24 en forma mensual, hasta USD.70,97/barril, impulsada por la fortaleza del contrato de Omán (USD +1,93).
En contraste, el precio del Brent del Mar del Norte, con USD -0,25, y el del West Texas Intermediate (WTI), con USD -0,09, retrocedieron presionados por el aumento de la oferta global y mayores exportaciones desde China. No obstante, los mercados de Brent y WTI se mantuvieron en “backwardation”, situación en la que los precios actuales son más altos que los futuros, reflejando expectativas de menor oferta a corto plazo.
En este contexto, la OPEP mantuvo su previsión de crecimiento de la demanda para el 2025 en 1,3 millones de barriles diarios (mb/d), mientras que para el 2026 espera un alza de 1,4 mb/d. En cuanto a la oferta, los países del acuerdo de la Declaración de Cooperación aumentaron su producción en 335 miles b/d y se prevé que produzcan 0,1 mb/d más en el 2025, mientras la producción de los que no forman parte del pacto crecería 0,8 mb/d.


