Latinoamérica enfrenta un nuevo escenario de incertidumbre tras el fallo del Tribunal de Apelaciones de EE.UU., que declaró ilegales la mayoría de los aranceles impuestos. El mandatario ya solicitó a la Corte Suprema revisar el caso antes del 10 de septiembre, con audiencias previstas para noviembre. Mientras tanto, los gravámenes seguirán vigentes al menos hasta el 14 de octubre.
El fallo genera dudas sobre las negociaciones comerciales de EE.UU. con sus socios, incluida América Latina, cuya principal preocupación es la falta de seguridad jurídica. Si la Corte revoca el fallo, los exportadores deberán asumir nuevamente barreras arancelarias; en cambio, si lo confirma, podrían beneficiarse de un acceso más competitivo al mercado de estadounidense, especialmente Brasil.
Analistas advierten que Washington podría recurrir a otras herramientas legales para reinstaurar medidas similares. Ante la volatilidad, expertos recomiendan a los países latinoamericanos diversificar mercados, fortalecer la integración regional y mantener el diálogo con EE.UU.

