Fitch Ratings realizó un análisis sobre el presupuesto de Brasil para 2026 señalando que este refleja la intención del gobierno de mantener la disciplina fiscal en un año electoral, aunque con un margen limitado. El proyecto, presentado al Congreso a finales de agosto, prevé un déficit primario del 0,2% del PIB, con posibilidad de llegar al 0,4%, lo que supone una ligera mejora respecto al 0,6 % estimado para 2025.
El plan contempla un incremento de ingresos de alrededor de 90 mil millones de reales, sustentado en mayores impuestos, medidas administrativas y concesiones petroleras. No obstante, Fitch advirtió que parte de estos ingresos son extraordinarios y que la resistencia política en el Congreso podría frenar su implementación. Además, el límite de gasto aprobado por enmienda permitirá un crecimiento del gasto primario del 8%, en línea con la expansión nominal del PIB, sin aportar a la consolidación fiscal.
La calificadora concluye que, aunque el presupuesto muestra compromiso con la estabilidad, los riesgos políticos y la falta de reformas estructurales limitan las perspectivas de una mejora fiscal sostenida.


