El informe WASDE de septiembre redujo levemente la producción mundial proyectada de soja a 425,9 millones de toneladas, por las expectativas de menores cosechas en India, la Unión Europea y Serbia, compensadas parcialmente por alzas en Rusia y Estados Unidos. Con el aumento de exportaciones de la oleaginosa desde Argentina, Rusia y Canadá, los stocks finales globales caerían a 124 millones de toneladas, reflejando la presión de la demanda.
Por otro lado, la producción mundial de granos gruesos sería de 1.573 millones de toneladas, con bajas en la producción de maíz de la Unión Europea (UE), Rusia y Moldavia, compensadas en parte por aumentos en India, Zambia y Canadá. El comercio internacional del cereal amarillo se fortalecería con más exportaciones de EE. UU. y Zambia, mientras que los envíos desde la UE, Rusia y Serbia disminuirían. Con ello, las existencias finales globales de maíz se reducirían a 281,4 millones de toneladas.
De esta manera, los mercados globales de soja y maíz enfrentarán presiones sobre los stocks, lo que podría traducirse en volatilidad de precios a nivel internacional.

