Los mercados financieros de Japón operaron con elevada volatilidad ante la creciente preocupación por una posible intervención oficial para frenar la debilidad del yen, luego de advertencias de autoridades y señales observadas por operadores del mercado.
En el ámbito cambiario, la moneda japonesa mostró movimientos bruscos frente al dólar, mientras el nivel de 160 yenes por dólar continúa siendo seguido de cerca por los inversores. El Banco de Japón decidió mantener sin cambios su tasa de interés, en una medida ampliamente esperada, aunque reiteró que seguirá evaluando la evolución económica y de precios.
De esta manera, a nivel bursátil las bolsas japonesas cerraron con caídas. El índice Nikkei 225 retrocedió 1,83%, afectado por la fortaleza del dólar, la incertidumbre cambiaria y la cautela previa a eventuales acciones del banco central.
De cara a las próximas semanas, el mercado mantiene la atención puesta en el comportamiento del yen, la política monetaria y su impacto sobre la estabilidad financiera y las perspectivas económicas del país.


