El Banco Mundial (BM) señala que, pese a la resiliencia reciente de la economía global frente a tensiones comerciales e incertidumbre de políticas, persisten fuertes divergencias entre economías avanzadas y en desarrollo. Mientras casi el 90% de las economías avanzadas ya superó sus niveles de ingreso per cápita prepandemia, más de una cuarta parte de los mercados emergentes y en desarrollo no lo logra aún.
Los mercados de frontera, aquellos de ingreso medio que podrían ser superestrellas económicas, enfrentan una desaceleración estructural: el crecimiento de la inversión per cápita cayó a 2% en la década de 2020, menos de la mitad que en décadas previas. Aunque concentran cerca del 20% de la población mundial, reciben solo 3,1% de los flujos de capital y generan menos de 5% del PIB global. A ello se suman desequilibrios fiscales, alto endeudamiento y frecuentes defaults, con pagos de intereses cerca del 2,5% del PIB
El BM advierte que sin reformas macroeconómicas, fortalecimiento institucional y mayor inversión, estas economías tendrán dificultades para generar empleo y sostener el crecimiento en el largo plazo.


