A mayo, los ingresos totales de la Administración Central sumaron PYG 23,0 billones, presentando un aumento interanual de 1,2%, explicado por el incremento de 3,6% de los ingresos tributarios. Sin embargo, este desempeño fue contrarrestado por la caída de 7,8% de los ingresos no tributarios, atribuida principalmente a las binacionales.
El gasto total acumulado ascendió a PYG 24 billones, aumentando 11,7% en términos interanuales, impulsado por el aumento en gastos vinculados al uso de bienes y servicios (35,9%), remuneraciones (8,3%), prestaciones sociales (17,7%).
De esta manera, el gasto obligado superó a los ingresos operativos por PYG 980 miles de millones, lo que significó un balance operativo negativo equivalente al 0,2% del Producto Interno Bruto (PIB).
Por su parte, la inversión pública fue de PYG 2,4 billones, cayendo 0,6% interanualmente. En este contexto, el déficit fiscal dentro del periodo fue de 0,9% del PIB, mientras que de manera anualizada ascendió a 2,4% del PIB, por encima de la meta fijada del 1,5%


