La economía de la Zona Euro mostró una recuperación mayor a la prevista en el segundo trimestre del 2026. Según la estimación preliminar de Eurostat, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 0,4% con respecto al trimestre anterior, tras permanecer estancado en el primero.
En el conjunto de la Unión Europea (UE), la expansión fue de 0,5%, reflejando una mejora generalizada de la actividad económica. En términos interanuales, el PIB avanzó 1,0% en la Eurozona, impulsado principalmente por el desempeño de España, así como por el crecimiento moderado de Alemania, Francia e Italia.
El resultado estuvo respaldado por un consumo privado resiliente, un mayor gasto público y un aumento de la inversión, especialmente en proyectos vinculados a inteligencia artificial e infraestructura.
No obstante, las perspectivas continúan siendo prudentes. La tasa de desempleo se mantiene en 6,3% en la Zona Euro y 6% en la UE, mientras que la persistencia de la inflación, el encarecimiento de la energía y la incertidumbre internacional podrían moderar el crecimiento durante el segundo semestre.


