La actividad económica de Brasil registró en junio su mayor caída en más de un año. El Índice de Actividad Económica del Banco Central (IBC-Br) disminuyó 0,64% mensual, superando la contracción de 0,5% esperada por los analistas. El resultado refleja una pérdida de dinamismo tras el crecimiento de 1,1% registrado durante el primer trimestre, aunque el indicador todavía acumula una expansión interanual de 2,35%.
La desaceleración se produce en un contexto de política monetaria restrictiva, con tasas de interés elevadas que continúan afectando al crédito, al consumo y a la inversión. Al mismo tiempo, la moderación de la inflación comienza a generar condiciones para una flexibilización monetaria gradual. Sin embargo, la autoridad monetaria mantiene cautela debido a los riesgos inflacionarios y fiscales.
Para Paraguay, el desempeño brasileño resulta relevante por su impacto sobre el comercio bilateral y la demanda regional. Una economía menos dinámica podría moderar las exportaciones paraguayas hacia ese mercado, aunque menores tasas de interés podrían favorecer posteriormente el consumo y las actividades.


