Según la Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos (BEA), el PIB real aumentó a una tasa anualizada y ajustada de 1,5% en el segundo trimestre de 2026, frente al 2,1% del primer trimestre. El consumo, las exportaciones y la inversión contribuyeron al crecimiento, mientras la reducción del gasto público y el aumento de las importaciones limitaron el avance.
El índice PCE aumentó a una tasa anualizada de 5,3% en el segundo trimestre y el subyacente 3,6%. En julio, el PCE general aumentó 3,7% interanual y el subyacente 3,3%. Aunque los periodos de medición difieren, la inflación subyacente se mantuvo por encima de 3% y el consumo real se estancó.
En este contexto, la economía estadounidense continúa creciendo, pero muestra una desaceleración respecto al trimestre anterior, mientras las presiones inflacionarias permanecen elevadas.
Este escenario, junto con el estancamiento del consumo, podría llevar a la Reserva Federal a mantener las tasas de interés sin cambios, priorizando la convergencia de la inflación hacia su objetivo.


