La economía chilena registró una contracción de 0,2% interanual en el segundo trimestre de 2026, luego de una caída de 0,3% en el primer trimestre. Con este resultado, la actividad acumuló dos períodos consecutivos de retroceso. En términos desestacionalizados, el PIB no presentó variación respecto al trimestre anterior, mostrando una desaceleración de la actividad económica.
El resultado estuvo explicado principalmente por la minería, que cayó 6,4% interanual, afectada por una menor producción. También se registraron retrocesos en sectores como construcción (-3,2%), pesca (-5,9%) y transporte (-0,6%). En contraste, el PIB no minero aumentó 0,7% en términos interanuales, impulsado principalmente por los servicios personales y el comercio, quienes registraron un aumento anual del 2,4%.
En este contexto, las exportaciones disminuyeron 2,1% y la formación bruta de capital fijo no registró variación. En este sentido, el desempeño refleja una economía con señales de debilidad, especialmente en sectores claves vinculados a la producción y las exportaciones.


