En el segundo trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento de 4,0% respecto al mismo periodo del 2025, acumulando una expansión de 5,7% en el primer semestre. Desde el enfoque de la oferta, el resultado se vio explicado por los desempeños positivos de la mayoría de los sectores.
La agricultura creció 11,1% interanualmente, gracias a la mayor producción de soja, arroz, poroto, girasol y tabaco, mientras que la ganadería cayó 4,1% por la menor faena de bovinos. Los servicios crecieron 3,4%, dado el desempeño positivo de los servicios financieros, gubernamentales, criptominería, entre otros.
En el sector secundario, las manufacturas tuvieron un crecimiento interanual de 1,8%, destacándose la producción de aceites, lácteos y azúcar, entre otros, mientras que electricidad y agua se expandió 13%, por el mayor consumo de las electrointensivas.
Desde la perspectiva del gasto, el resultado fue impulsado por las exportaciones netas, con una incidencia de 6,7 p.p., mientras que la demanda interna restó 2,7 p.p. por la menor inversión.


