En un entorno laboral cada...
En un entorno laboral cada...
En un mundo que avanza a pasos agigantados, es fácil perderse en la velocidad del cambio y olvidar lo esencial: la humanidad que nos une. Las empresas, motores del desarrollo y del progreso, no solo deben estar a la vanguardia de la tecnología y la innovación, sino también del corazón y la empatía. La inclusión de personas con discapacidad en el ámbito laboral no es solo una cuestión de derechos o de cumplimiento de normativas; es, sobre todo, una oportunidad para enriquecer nuestras organizaciones y, en el proceso indefectiblemente, a nosotros mismos.
En algún rincón de nuestra memoria, habita el niño que alguna vez fuimos. Ese niño lleno de sueños, con una imaginación desbordante y una curiosidad infinita. Hoy, como adultos, nos sumergimos en las responsabilidades diarias, en las metas que persiguen nuestro presente y futuro, pero ¿cuánto de ese niño queda en nosotros? Este 16 de agosto, mientras celebramos el Día del Niño, es una ocasión ideal para reflexionar sobre ese niño interior, para recordar qué queríamos ser, qué nos emocionaba y cómo esos sueños han influido en quienes somos hoy.
En el mundo empresarial actual, las organizaciones enfrentan constantes cambios debido a la globalización, la digitalización y las fluctuaciones del mercado. En este contexto, la preservación de la cultura organizacional se convierte en un acto de resiliencia y visión estratégica. Este artículo explora historias inspiradoras de organizaciones que han logrado mantener su identidad cultural, mostrando cómo la tenacidad y el ingenio pueden sostener los valores y la misión de una empresa en medio del cambio.
¿Te preguntaste alguna vez quién fue el responsable de impulsar de manera acelerada la transformación digital de tu organización? Ante esta pregunta se esperan respuestas como: el director, el gerente o similar. Desde que el contexto de “nueva normalidad” hizo acto de presencia en el mundo, el mayor responsable de este cambio ha sido el Covid19. Las organizaciones están cambiando a una metodología ágil y flexible porque se ha convertido en la opción más acertada para innovar y resistir.
¿A quién no le pasó sentir un día que llegó a su límite, con ganas de dejar de insistir con un proyecto, un informe o un vínculo interpersonal? Esos momentos “poco felices” forman parte de la vida misma y ponen a prueba nuestra capacidad de enfocarnos en lo realmente importante: nuestra actitud y la oportunidad de aprender algo nuevo.
Un colaborador con buen rendimiento puede sumar mucho a las metas de la organización, y para llegar a ello entran en juego varios factores que propician que el mismo se sienta valorado, motivado y con ganas de seguir formando parte del equipo de trabajo y de los proyectos de la empresa. ¿Cuáles son esos factores que influyen positivamente en el talento humano? Uno de los más importantes es el seguimiento que el líder pudiera realizar a su desempeño. Nada hay más incómodo que formar parte de un equipo donde no están definidos ni el norte, ni los objetivos y mucho menos el grado de crecimiento que se llegará a alcanzar.
Un buen clima laboral y un ambiente distendido en las organizaciones favorecen ampliamente a la productividad, esto ¿está ligado al compañerismo o a la amistad entre los miembros de un equipo? ¿Es posible lograr entablar una amistad con un compañero de trabajo? ¿Qué tan recomendable es tener ese tipo de cercanía con una persona del circulo laboral?
¿Algo de esto te suena familiar? La impaciencia (querer todo para ahora), incapacidad de expresar necesidades (pretender que la otra persona adivine lo que deseamos), no saber aceptar un no como respuesta (baja tolerancia a la frustración), no establecer límites (querer estar bien con todos y todo) entre otros. Estas son manifestaciones del niño.
Seguramente en más de una ocasión habrás escuchado o leído la pregunta: ¿cómo es la manera correcta de expresarse, “personas con capacidades diferentes o personas con discapacidad”? Conforme a la Convención Internacional por los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas (ONU); se dispuso que el término adecuado para referirnos a las personas que tienen una o más discapacidades es: personas con discapacidad.
¿Cuáles son los “mitos laborales” que afectan negativamente al cerebro?
Sortear los obstáculos que impiden una atención sostenida o productividad efectiva es ahora el mayor desafío al que nos enfrentamos sea cual sea nuestra situación: teletrabajar o prestar servicios desde la oficina.
La situación generada por la pandemia del Covid19 ha suscitado un montón de nuevas realidades que afectan en todos los aspectos al ser humano. Reuniones sociales, encuentros deportivos, charlas y café en la oficina Etc. Todas esas rutinas han sido reemplazadas por otras, ¿agradan estas nuevas “costumbres”? No se trata precisamente de gustar o no, sino de probar la capacidad que tiene cada persona de adaptarse a los cambios, sobre todo cuando se habla de los más impensados.
¿Alguna vez te preguntaste cuál es el rol principal que tienen las emociones en la organización? Sobre todo, en tiempos de incertidumbre laboral como los que estamos viviendo que indefectiblemente afecta el estado anímico de las personas. Ante este contexto surge otra interrogante… ¿Cómo administrar y gestionar adecuadamente las emociones del talento humano de la organización, sin que estas interrumpan o dificulten la dinámica de trabajo?
Ante la incertidumbre que estamos atravesando a nivel mundial se
requiere hoy más que nunca, colocar en el centro de todo a la persona
que forma parte del equipo de trabajo. Lograr desarrollar y explotar el
potencial del talento humano alineándolo con los cambios de esta
nueva realidad, mejoran los resultados y la experiencia de este dentro de
la organización.
¿Cómo logro motivar a los colaboradores en este contexto de
pandemia? ¿Cómo sostengo o aumento el compromiso de todo el
equipo? ¿Qué puedo hacer para fortalecerlos anímicamente? Estas son
las preguntas más frecuentes de los líderes dentro de las organizaciones
desde el comienzo del Covid-19. Con este escenario tan voluble del
Covid-19, es clave saber cómo gestionar asertivamente el talento
humano de la organización.
Para nadie es un secreto la incertidumbre que estamos viviendo, a todos nos afecta este nuevo contexto y precisamos estar conectados, no solo en el sentido tecnológico sino principalmente en el vínculo emocional. Lograr estar para el otro desde el “me cuido y te cuido”, es una de las maneras más seguras para hacer frente a esta “nueva normalidad” que nos ha presentado el Covid19.