En el 2018 existían en el país 1.901.876 jóvenes de 15 a 29 años, de los que 1.246.499 formaban parte de la población económicamente activa. En este grupo, el desempleo es una realidad que merece atención ya que afectaba al 10,7% de la fuerza laboral, casi el doble de la tasa nacional. A la tasa de desempleo se suma el 6,2% de los jóvenes que se encontraba subocupado, dando un total de 210.624 jóvenes con dificultades para participar en el mercado laboral en un espacio que cubra sus necesidades. Además, de la población juvenil ocupada (58,5%), el 58,1% trabajaba solo, en microempresas y/o como empleado doméstico, mientras que de los 709.758 jóvenes ocupados asalariados solo el 31,5% aportaba a un sistema de jubilación y el 45,5% ganaba menos que el salario mínimo. Otra realidad preocupante es que 13,6% de los jóvenes estaban excluidos tanto del sistema educativo como del mercado laboral, pues no estudiaban ni trabajaban al momento de la encuesta.
Fuente: U. Hora / ABC / Elaboración Mentu con datos de DGEEC

