Al cierre del primer semestre del 2020, los ingresos totales del Estado paraguayo sumaron Gs.14,4 billones, mientras que los gastos ascendieron a Gs.17,3 billones y las inversiones a Gs.3,1 billones, acumulándose así un déficit fiscal de USD 5,9 billones, que representa el 2,5% del PIB, solo 0,3 puntos porcentuales por debajo de lo registrado en el mismo periodo del pasado año.
En este resultado incidió la caída de 12,5% ingresos totales a causa de los efectos de la Covid-19, que limitó la actividad económica, y, por ende, las recaudaciones tributarias que cayeron 15,4%, a lo que se sumó una reducción de 34,3% de los ingresos provenientes de las binacionales. Así también, el aumento de los gastos por las acciones emprendidas para mitigar los efectos de la pandemia contribuyó al déficit, registrándose incrementos de 57,3% en las prestaciones sociales, 26,8% en los intereses y 5,9% en las remuneraciones
En este contexto de incertidumbre sobre el fin de la crisis sanitaria, el Estado deberá seguir invirtiendo para contribuir a mantener la economía, para lo cual son necesarios una mejora sostenida de la calidad de los gastos y un claro plan de acción.
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