A julio, los ingresos totales de la Administración Central sumaron PYG 32,2 billones, con un aumento interanual de 1,2%, explicado por la incidencia positiva de los ingresos tributarios y otros ingresos no tributarios. En contrapartida, las regalías provenientes de las binacionales registraron una caída.
El gasto total acumulado ascendió a PYG 33,1 billones, y aumentó 9,7% interanual, impulsado por el incremento de las remuneraciones con una incidencia de 3,3 p.p., el uso de bienes y servicios (3,2 p.p.), prestaciones sociales (3,1 p.p.) y otros gastos (1,4 p.p.).
De esta manera, el gasto obligado superó a los ingresos por PYG 874 millones, lo que significó un déficit operativo negativo anualizado equivalente al 1,1% del Producto Interno Bruto (PIB).
Por su parte, la inversión pública fue de PYG 3,8 billones, aumentando 12,9% interanualmente. En este contexto, el déficit fiscal anualizado representó 2,6% del PIB. En este sentido, según estimaciones dadas por el Gobierno, la misma cerraría el año fiscal en 3,2%, encima de la meta fijada del 1,5%.


