En el segundo mes del 2021 la demanda y la oferta tanto en el sector manufacturero como en el de servicios de China tuvieron un comportamiento positivo aunque con un ritmo más lento.
El PMI Manufacturero del gigante asiático tuvo un valor de 50,9, levemente por encima del nivel medio de 50, mientras tanto el PMI de Servicios alcanzó 51,5 puntos.
Estos resultados se explican por la contracción de la demanda en el exterior y el empleo doméstico. La presión inflacionaria aumentó a medida que la media de los costos de los insumos se mantuvo alta, y el indicador de los precios de la producción estuvo en territorio expansivo.
No obstante, las perspectivas económicas para los próximos 12 meses son positivas debido a la disminución paulatina de los casos de coronavirus en el gigante asiático. El mayor desafío para la economía china será mantener la recuperación posterior a la pandemia y, al mismo tiempo, prestar atención a la inflación.
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