La actividad económica de Estados Unidos mostró una aceleración en junio, impulsada principalmente por el sector manufacturero, según el Índice de Gestores de Compra (PMI) Compuesto.
Este alcanzó 52,2 puntos, su nivel más alto en cinco meses, mientras que el PMI manufacturero se ubicó en 55,7 puntos, el mejor registro desde mayo de 2022, nivel alcanzado por el aumento de los nuevos pedidos y una mayor acumulación de inventarios.
No obstante, la recuperación continúa siendo desigual, pues el sector servicios mantiene un crecimiento moderado debido a la cautela de consumidores y empresas frente a los elevados precios, las altas tasas de interés y la incertidumbre económica. A ello se suman mayores interrupciones en las cadenas de suministro por tensiones geopolíticas y comerciales.
Según S&P Global, parte del impulso manufacturero se debe a la acumulación preventiva de insumos ante posibles problemas de abastecimiento y aumentos de costos. Aunque la actividad mejoró, el empleo volvió a retroceder y la economía crecería a un ritmo anualizado cercano al 1% en el segundo trimestre.


