De acuerdo con el Banco Central del Paraguay (BCP) para el 2021, la reducción de las proyecciones de crecimiento por la menor dinámica esperada influyó en la leve revisión a la baja de la inflación de cierre para el año, pasando de 3,9% a 3,8%.
Cabe recordar que la inflación ha permanecido en niveles bajos en el primer trimestre, con una tasa interanual promedio de 2,5%. En ese sentido, la entidad manifiesta que el riesgo mayor tiene relación con el aumento de los precios de los commodities a nivel internacional que, si bien contribuirá positivamente a la actividad económica, puede a su vez ser fuente de presiones inflacionarias.
Sin embargo, la debilidad de la demanda interna, particularmente en el sector servicios, contribuiría a moderar los efectos de segunda vuelta sobre otros componentes de la canasta. Si la inflación permanece contenida en los niveles actuales y las expectativas se encuentren ancladas, los riesgos se compensarían y la política monetaria paraguaya podría mantener un perfil acomodaticio por más tiempo.
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