Estados Unidos e Irán firmaron un Memorando de Entendimiento (MOE) con el objetivo de poner fin a las tensiones en Medio Oriente. El acuerdo contempla la reapertura del estrecho de Ormuz, el inicio de negociaciones sobre el programa nuclear iraní y una hoja de ruta para abordar sanciones económicas y activos congelados. Ambas partes se comprometieron a negociar un acuerdo definitivo en los próximos 60 días.
La noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados energéticos, tras la firma del acuerdo, el precio del petróleo retrocedió desde los niveles alcanzados durante el conflicto. El Brent cayó aproximadamente 3% durante las negociaciones hasta niveles cercanos a USD 80/barril, tras haber superado los USD.120/barril, mientras que el WTI descendió hasta USD 75,8/barril. La reducción de las tensiones disminuyó los temores sobre interrupciones en el suministro mundial.
Analistas consideran que el acuerdo podría aliviar las presiones inflacionarias globales y mejorar las perspectivas económicas, aunque advierten que sus efectos dependerán del cumplimiento de los compromisos asumidos por ambas partes.


