Según la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés), el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos experimentó un incremento de 6,4% en el primer trimestre de 2021.
Esta mejora del PIB real trimestral se debió al aumento del gasto de los consumidores, la inversión empresarial, el gasto público y la inversión en vivienda, cuyos efectos fueron parcialmente contrarrestados por disminuciones de la inversión en inventarios y de las exportaciones.
El aumento en el gasto gubernamental, que ayudó a aumentar los ingresos disponibles, se reflejó principalmente en aumentos en el gasto federal relacionado con los pagos realizados a los bancos para procesar y administrar las solicitudes de préstamos del Programa de Protección de Cheques de Pago, así como la compra de vacunas contra el Covid-19 para la inmunización de la población.
Se espera que a medida que continúe el programa de inmunización, la actividad económica estadounidense tienda a tener un mayor dinamismo.

