El Índice de Actividad Empresarial de Servicios Globales de J.P. Morgan registró un valor de 59,4 en mayo, mayor al 57,0 registrado en abril, por encima de la marca neutral de 50.
El dinamismo positivo se explica porque la actividad comercial y la entrada de nuevos pedidos se expandieron, al mismo tiempo hubo un leve aumento adicional en los nuevos negocios de exportación.
El aumento de los niveles de demanda contribuyó a la creación de empleo y al optimismo empresarial, pero también provocó un aumento de la acumulación de trabajo pendiente.
La mejora en el sector de servicios se dio en las principales economías del mundo, siendo más notoria en Estados Unidos, gracias a los niveles elevados de confianza empresarial y una mayor relajación de las restricciones sanitarias tanto en el país como en el extranjero.
El riesgo que permanecería latente es la inflación de costos y precios, que se irían acomodando a medida que la oferta y la demanda mundial se estabilicen.
.png)

