El presidente de los Estados Unidos anunció la prohibición total de las importaciones de petróleo, gas natural y carbón rusos como medida disciplinaria.
Así también, el Reino Unido ha adoptado la misma medida, aunque lo hará de forma gradual hasta eliminar las importaciones del crudo y sus derivados provenientes de Rusia a finales del 2022. Los demás países europeos no se han pronunciado al respecto y siguen analizando políticas paliativas para que sus economías no se vean muy afectadas debido a la dependencia energética hacia el gigante euroasiático.
Rusia representa el 8% de las importaciones de petróleo de Estados Unidos (700 mil barriles al día) y el 8% del suministro de gasolina para Reino Unido, así como un tercio de todas las importaciones de petróleo de Europa (4,5 millones de barriles al día).
La medida tuvo un impacto en la cotización del crudo que se aproximó a los USD 130/barril al cierre del día de ayer y se espera que siga subiendo mientras el panorama de abastecimiento mundial del petróleo siga sin aclararse.

