El ahorro fiscal, que resulta de la diferencia entre los ingresos y los gastos corrientes, es el resultado operativo del Estado que excluye a las inversiones y al servicio de la deuda. A mayo, este ascendió a Gs. 1.123,1 mil millones y representó 0,4% PIB, mientras que la inversión ejecutada fue de 1% del PIB.
Si bien la relación entre el ahorro fiscal y los ingresos es de 6,7%, la capacidad para ahorrar continúa manteniéndose baja en comparación a las cifras de prepandemia y en comparación a la inversión requerida. Esto se debe al incremento de los gastos y al menor dinamismo económico.
Un contexto de desaceleración con crecimiento de apenas 0,2%, como el proyectado para el 2022, podría trasladarse a una reducción en la recaudación impositiva real, lo que sumado al bajo ahorro fiscal, deja escaso margen para enfrentar el contexto inflacionario.
Cabe resaltar que el resultado operativo mencionado representa el 40% de la inversión realizada al cierre de mayo que fue Gs. 2.782,3 mil millones, lo que obliga al Estado a seguir asumiendo más deudas.


