El informe de agosto de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) señala que la demanda mundial del crudo alcanzaría 100,03 millones de barriles por día (mbpd), esto es 3,1 mbpd mayor que en el 2021.
No obstante, la cifra significa una revisión a la baja de la demanda de 0,3 mbpd con respecto a su estimación de julio. El ajuste se explica principalmente por los impactos económicos de la invasión rusa a Ucrania, la alta inflación y los esfuerzos en China por contener los rebrotes de coronavirus.
Según la organización, se prevé que la demanda de la OCDE y de Asia Pacifico esté por encima de lo registrado antes de la pandemia, a pesar de que los precios han sobrepasado sus máximos históricos. Esto estaría reflejando en parte el aumento de la actividad en el sector industrial y del transporte de China e India.
De continuar con la volatilidad de los precios del petróleo mundial y el agravamiento de las tensiones en Rusia y Ucrania, es posible que las próximas revisiones sobre la demanda del bien continúen a la baja.


