Reflejando en parte las mayores limitaciones de los agentes para cumplir con sus obligaciones financieras. en un contexto inflacionario y como consecuencia del encarecimiento del financiamiento, la tasa de morosidad del sistema bancario alcanzó 3,30% en octubre, un aumento de 0,54 puntos porcentuales (p.p.) en comparación con el mismo mes del 2021.
En el análisis por segmento de crédito, se destaca como principal variación positiva la de la mora de los créditos a la industria (+2,68 p.p. interanual), que creció por quinto mes consecutivo. Le siguen las variaciones de las tasas de morosidad de la venta y reparación de vehículos, comercio al por menor, consumo y servicio. Por su parte, se vieron bajas en las tasas de morosidad de los segmentos agribusiness, ganadería y otros sectores económicos.
Particularmente en lo que respecta a la industria, comercio y consumo, considerando su efecto dinamizador en la economía del país, el sistema financiero debe trabajar en estrategias que permitan la refinanciación de las deudas así como de acompañamiento para apuntalar su desarrollo.


