En 20 años, Paraguay ha crecido económicamente 4,1% en promedio, redujo el nivel de pobreza total y extrema, mejoró su calificación crediticia, entre otros. Estos indicadores demuestran el potencial que tiene el país de desarrollarse socioeconómicamente.
En ese sentido, los desafíos y oportunidades presentados por el BID para consolidar el crecimiento sostenido se agrupan en tres categorías. En primer lugar, profundizar los logros sociales alcanzados hasta ahora que mejoren la calidad de vida a través de la inversión en el capital humano, brindando educación, protección y seguridad social otros servicios básicos (agua, vivienda y movilidad).
Además, dinamizar la economía para generar más valor agregado con la modernización con tecnología y lograr mayor participación en mercados internacionales.
Por ultimo, mantener la estabilidad macro y mejorar su resiliencia ante choques externos e internos. Para ello, es fundamental una gestión pública eficiente, con marco fiscal sostenible y fortalecimiento de la institucionalidad podría permitir acelerar el crecimiento.


