El índice de precios de los alimentos de la FAO subió en abril hasta 130,7 puntos, es decir 1,6% por encima del nivel registrado en marzo y 2,0% superior al de un año atrás. El encarecimiento de la energía y las interrupciones logísticas asociadas al conflicto en Medio Oriente continuaron generando presión sobre los mercados internacionales de alimentos, especialmente en aceites y granos.
El índice de aceites vegetales registró el mayor incremento mensual, con una suba de 5,9% hasta 169,1 puntos, alcanzando su nivel más alto en más de tres años, impulsado por mayores cotizaciones de palma, girasol y colza.
El índice de cereales aumentó 0,8% en abril hasta 111,3 puntos, debido a la suba de 0,8% delos precios internacionales causada por preocupaciones climáticas en Estados Unidos y Australia. La FAO ajustó a la baja su previsión de producción mundial de trigo para 2026, ubicándola en 817 millones de toneladas. Por otra parte, el índice de la carne subió 1,2% en el cuarto mes del año y alcanzó un récord histórico, mientras que los lácteos retrocedieron 1,1%.


