La actividad manufacturera de Estados Unidos mostró una fuerte expansión en abril, impulsada principalmente por la acumulación de inventarios ante el temor de mayores costos y nuevas interrupciones en las cadenas de suministro. El índice PMI manufacturero de S&P Global subió de 52,3 en marzo a 54,5, alcanzando su nivel más alto desde mayo de 2022.
La producción y los nuevos pedidos crecieron al ritmo más acelerado en cuatro años, favorecidos por compras preventivas de materias primas y bienes intermedios. Sin embargo, el dinamismo respondió más a estrategias defensivas de las empresas que a un fortalecimiento de la demanda, esto considerando que las exportaciones cayeron por undécimo mes consecutivo.
El informe también reflejó una aceleración de la inflación de costos y precios de venta, en medio de retrasos en entregas y escasez de materiales afectados por el conflicto en Oriente Medio así como a las tensiones comerciales. A pesar del mayor nivel de actividad, el empleo industrial cayó por primera vez en nueve meses, evidenciando cautela empresarial frente al aumento de costos operativos.


