En la Encuesta General de Crédito del primer trimestre, las entidades financieras señalaron que las principales dificultades para otorgar créditos de largo plazo estuvieron asociadas a factores estructurales.
El 40,9% señaló que la escasez de depósitos de largo plazo fue el principal obstáculo, seguido por la falta de garantías con 36,4% y la escasez de proyectos sostenibles con 18,2%, reflejando dificultades para el fondeo de proyectos y de seguridad en el retorno.
Al evaluar el nivel de riesgo, los microcréditos para mipymes fueron considerados los más riesgosos con 16,4% de las respuestas, seguidos por los préstamos para consumo con 15,4% y construcciones con 14%. En contraste, las inversiones en bonos del tesoro y las colocaciones en instrumentos de regulación monetaria fueron reportadas como las alternativas más seguras.
En el análisis sectorial, los créditos al consumo lideraron en dinamismo con un crecimiento de 54,6%, seguido por comercio y pequeñas empresas, mientras ganadería y vivienda mostraron mayor estabilidad, evidenciando una expansión moderada del crédito.


