La actividad manufacturera de la zona euro mantuvo su crecimiento en mayo, aunque mostró señales de desaceleración ante el aumento de los costos y el debilitamiento de la demanda.
El Índice S&P Global PMI Manufacturero se ubicó en 51,6 puntos, por debajo de los 52,2 registrados en abril, mientras que la producción también moderó su avance.
Según el informe, los nuevos pedidos se estancaron tras el fuerte repunte del mes anterior y las exportaciones volvieron a caer. A la vez, las empresas enfrentaron el mayor incremento de los precios de los insumos en cuatro años, lo que impulsó nuevas alzas en los precios de venta.
Para Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, el encarecimiento de la energía y las interrupciones en las cadenas de suministro derivadas del conflicto en Oriente Medio están elevando la inflación y afectando la demanda. El experto advirtió que los bancos centrales deberán actuar con cautela ante una economía que muestra señales de menor dinamismo.


