El índice de precios al consumidor de Brasil (IPCA), publicado por el IBGE, aumentó solo 0,07% en julio, esto es 0,09 puntos porcentuales (p.p.) por debajo de lo registrado en el mes previo. El aumento acumulado fue de 3,44%, mientras que en los últimos 12 meses, la variación fue de 4,44%, frente al 4,64% registrado en el periodo anterior de 12 meses.
Dentro del séptimo mes, el mayor cambio (0,99%) e impacto (0,15 p.p.) provino de las viviendas, impulsado por el aumento del precio de la electricidad residencial, que pasaron del 1,53% al 3,09%, lo que tuvo el mayor impacto individual del mes (0,13 puntos porcentuales). En tanto, los alimentos y bebidas cayeron 0,67%, con un impacto de -0,14 p.p. Los otros grupos oscilaron entre -0,66% en ropa y 0,40% en Salud y atención personal.
La desaceleración refuerza las señales de moderación de las presiones inflacionarias, aunque persisten riesgos asociados a los costos de vivienda y servicios. Los resultados se producen después de que el Banco Central redujera la Selic a 14% en agosto, manteniendo cautela sobre reducciones adicionales.


