Según la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS), China registró en julio una inflación de 0,5% interanual, según mientras que el índice de precios al consumidor (IPC) disminuyó 0,1% mensual. Entre enero y julio, la inflación promedio fue de 0,9%. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, aumentó 0,9% en términos interanuales.
El resultado interanual estuvo condicionado por los alimentos, cuyos precios disminuyeron 1,5% interanual. Destacó la caída de 13,3% en la carne de cerdo, mientras que los huevos aumentaron 14,4%. En contraste, el índice de precios de bienes y servicios diversos aumentó 5,8%, mientras que el de atención médica y servicios médicos se incrementó 2,9%.
Los datos muestran presiones inflacionarias contenidas, aunque con diferencias entre bienes y servicios. La debilidad de los precios de los alimentos limita la inflación general, mientras los servicios presentan mayores incrementos. Esta combinación evidencia una dinámica de demanda interna aún moderada y mantiene espacio para políticas orientadas a sostener el consumo y la actividad económica.


