En agosto, el Índice de Precios al Productor (PPI) de Estados Unidos (EE.UU.) aumentó 0,4% en forma mensual, después de haber registrado un incremento de 0,1% en julio y una caída de 0,1% en junio. En términos interanuales, los precios de la demanda final acumularon un aumento de 5,4%, acelerándose frente al 4,7% observado en julio.
El incremento mensual estuvo explicado por los bienes de demanda final, cuyos precios aumentaron 1,1%, mientras que los servicios avanzaron 0,1%. Dentro de los bienes, los precios de la energía tuvieron un papel relevante, con un aumento de 4,2%, mientras que los alimentos registraron una variación de 0,3%. Entre los productos energéticos, destacó el diésel, cuyo precio aumentó 24,1%, contribuyendo de manera importante al avance del índice general.
Por su parte, los precios de los servicios de transporte y almacenamiento aumentaron 2,3%. En conjunto, los datos muestran una mayor presión sobre los precios al productor, especialmente por el componente energético, lo que podría mantener elevados los costos de producción y trasladarse a los precios finales.


