Análisis publicados recientemente en el marco del Día Internacional de la Mujer, advierten que las brechas de género en empleo y acceso financiero continúan limitando el potencial de crecimiento de las economías. A nivel global, poco más del 50% de las mujeres participa en la fuerza laboral, frente a cerca del 80% de los hombres. Reducir esta diferencia podría elevar los ingresos promedio de los países en aproximadamente 20%, según estimaciones del Banco Mundial.
A este desafío se suma la brecha financiera: más de 700 millones de mujeres no tienen acceso a una cuenta bancaria y, en economías en desarrollo, el acceso femenino al sistema financiero es cuatro puntos porcentuales menor que el de los hombres.
Especialistas señalan que el acceso a servicios financieros, como crédito, ahorro, seguros y pagos digitales, puede impulsar el emprendimiento femenino, fortalecer pequeñas empresas y generar empleo. Sin embargo, señalan que avanzar en inclusión financiera requiere políticas y productos adaptados a las realidades económicas de las mujeres, cuyos ingresos suelen ser más bajos y variables.


