La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sin cambios su tasa de interés de referencia en el rango de 3,5% a 3,75%, en un contexto de crecimiento económico sólido pero con inflación aún elevada (2,4%) y persistente incertidumbre global.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) señaló que la actividad económica continúa expandiéndose a buen ritmo, aunque el crecimiento del empleo sigue siendo moderado y la tasa de desempleo se mantiene estable. La entidad reiteró su objetivo de llevar la inflación al 2% en el largo plazo.
La decisión se produce en medio de riesgos derivados del conflicto en Medio Oriente, que ha impulsado los precios de la energía y podría presionar aún más la inflación. El presidente de la Fed, Jerome Powell, indicó que factores como los aranceles y el encarecimiento del petróleo dificultarían la desaceleración de los precios.
La FED evaluará los próximos datos económicos antes de realizar ajustes, manteniendo una postura prudente ante la incertidumbre. Esto deja escaso margen para que otros bancos centrales ajusten sus tasas.


