Hablar de liderazgo en...
Hablar de liderazgo en...
La quinta edición del retiro Mentu ha sido una experiencia profundamente enriquecedora, un espacio donde hemos podido detenernos, mirarnos entre nosotros y reconocernos como equipo. Cada uno de los que formamos parte de Mentu trae consigo cualidades únicas y fortalezas invaluables que, cuando se suman, forman una sinergia que nos impulsa hacia adelante. Este retiro nos permitió recordar cuán importante es valorarnos mutuamente y comprender que cada uno de nosotros es una pieza esencial de este engranaje llamado Mentu.
En un mundo donde las crisis ambientales y sociales se hacen cada vez más evidentes, las Empresas B emergen como una luz de esperanza. Estas organizaciones no solo buscan maximizar las ganancias, sino que también están comprometidas con generar un impacto positivo tanto en la sociedad como en el medio ambiente. Este compromiso es el núcleo del modelo de negocio de las Empresas B, que se basa en el principio del «triple impacto»: beneficiar a las personas, al planeta y a la prosperidad.
Las organizaciones no son solo estructuras funcionales o jerárquicas; son también un tejido humano que se entrelaza con comportamientos, creencias, y valores individuales. Estos elementos, cuando están alineados, potencian la eficiencia, la colaboración y, en última instancia, el éxito de cualquier proyecto. Sin embargo, para llegar a esa alineación, es necesario adoptar hábitos y acuerdos que fortalezcan el desempeño tanto a nivel individual como grupal. Aquí es donde entran en juego los principios que abordan el comportamiento humano, como los planteados en Los 5 acuerdos de Miguel Ruiz y Hábitos atómicos de James Clear.
¿A quién no le pasó sentir un día que llegó a su límite, con ganas de dejar de insistir con un proyecto, un informe o un vínculo interpersonal? Esos momentos “poco felices” forman parte de la vida misma y ponen a prueba nuestra capacidad de enfocarnos en lo realmente importante: nuestra actitud y la oportunidad de aprender algo nuevo.
Un colaborador con buen rendimiento puede sumar mucho a las metas de la organización, y para llegar a ello entran en juego varios factores que propician que el mismo se sienta valorado, motivado y con ganas de seguir formando parte del equipo de trabajo y de los proyectos de la empresa. ¿Cuáles son esos factores que influyen positivamente en el talento humano? Uno de los más importantes es el seguimiento que el líder pudiera realizar a su desempeño. Nada hay más incómodo que formar parte de un equipo donde no están definidos ni el norte, ni los objetivos y mucho menos el grado de crecimiento que se llegará a alcanzar.
Un buen clima laboral y un ambiente distendido en las organizaciones favorecen ampliamente a la productividad, esto ¿está ligado al compañerismo o a la amistad entre los miembros de un equipo? ¿Es posible lograr entablar una amistad con un compañero de trabajo? ¿Qué tan recomendable es tener ese tipo de cercanía con una persona del circulo laboral?
¿Algo de esto te suena familiar? La impaciencia (querer todo para ahora), incapacidad de expresar necesidades (pretender que la otra persona adivine lo que deseamos), no saber aceptar un no como respuesta (baja tolerancia a la frustración), no establecer límites (querer estar bien con todos y todo) entre otros. Estas son manifestaciones del niño.
Seguramente en más de una ocasión habrás escuchado o leído la pregunta: ¿cómo es la manera correcta de expresarse, “personas con capacidades diferentes o personas con discapacidad”? Conforme a la Convención Internacional por los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas (ONU); se dispuso que el término adecuado para referirnos a las personas que tienen una o más discapacidades es: personas con discapacidad.
¿Cuáles son los “mitos laborales” que afectan negativamente al cerebro?
Sortear los obstáculos que impiden una atención sostenida o productividad efectiva es ahora el mayor desafío al que nos enfrentamos sea cual sea nuestra situación: teletrabajar o prestar servicios desde la oficina.
La situación generada por la pandemia del Covid19 ha suscitado un montón de nuevas realidades que afectan en todos los aspectos al ser humano. Reuniones sociales, encuentros deportivos, charlas y café en la oficina Etc. Todas esas rutinas han sido reemplazadas por otras, ¿agradan estas nuevas “costumbres”? No se trata precisamente de gustar o no, sino de probar la capacidad que tiene cada persona de adaptarse a los cambios, sobre todo cuando se habla de los más impensados.
¿Alguna vez te preguntaste cuál es el rol principal que tienen las emociones en la organización? Sobre todo, en tiempos de incertidumbre laboral como los que estamos viviendo que indefectiblemente afecta el estado anímico de las personas. Ante este contexto surge otra interrogante… ¿Cómo administrar y gestionar adecuadamente las emociones del talento humano de la organización, sin que estas interrumpan o dificulten la dinámica de trabajo?
Ante la incertidumbre que estamos atravesando a nivel mundial se
requiere hoy más que nunca, colocar en el centro de todo a la persona
que forma parte del equipo de trabajo. Lograr desarrollar y explotar el
potencial del talento humano alineándolo con los cambios de esta
nueva realidad, mejoran los resultados y la experiencia de este dentro de
la organización.
¿Cómo logro motivar a los colaboradores en este contexto de
pandemia? ¿Cómo sostengo o aumento el compromiso de todo el
equipo? ¿Qué puedo hacer para fortalecerlos anímicamente? Estas son
las preguntas más frecuentes de los líderes dentro de las organizaciones
desde el comienzo del Covid-19. Con este escenario tan voluble del
Covid-19, es clave saber cómo gestionar asertivamente el talento
humano de la organización.
Para nadie es un secreto la incertidumbre que estamos viviendo, a todos nos afecta este nuevo contexto y precisamos estar conectados, no solo en el sentido tecnológico sino principalmente en el vínculo emocional. Lograr estar para el otro desde el “me cuido y te cuido”, es una de las maneras más seguras para hacer frente a esta “nueva normalidad” que nos ha presentado el Covid19.
El mundo ya no es el mismo desde la llegada del Covid19. A diario surgen nuevos desafíos que, para poder enfrentarlos, sobrellevarlos y superarlos se han vuelto imprescindibles el liderazgo positivo y la comunicación asertiva, sobre todo en el ámbito laboral.