Un directorio que impulse

Un directorio que impulse

Un directorio no debería ser solo un grupo que se reúne cada cierto tiempo para revisar informes o aprobar decisiones. Cuando eso pasa, el directorio se convierte en un espacio estático, casi silencioso, que poco tiene que ver con el movimiento real de la empresa....

No se trata de que el zapato te quede grande, sino de hacer crecer tu pie.

No se trata de que el zapato te quede grande, sino de hacer crecer tu pie.

En el vasto universo corporativo, las recategorizaciones de cargo no solo representan una mera reorganización de jerarquías; son, también, ventanas hacia nuevas oportunidades y abismos de autodesafío. Para muchos colaboradores, el ascenso o el cambio de rol no es solo motivo de celebración, sino también la antesala de un fenómeno intrínseco y silencioso: el síndrome del impostor. Esa inquietante sensación de que el reconocimiento externo no encuentra un eco interno.

El poder de los paradigmas.

El poder de los paradigmas.

Los paradigmas son como mapas que hemos configurado en nuestra mente, definiendo cómo percibimos y entendemos nuestra realidad. Son estructuras que nos proporcionan sentido, dirección y estabilidad, actuando como el cimiento sobre el cual construimos nuestras decisiones y acciones. Sin embargo, este mismo poder de definición puede volverse una limitación cuando nos impide evolucionar y adaptarnos a nuevas circunstancias.

El Futuro del Talento: Potenciando Personas en un Mundo Híbrido.

El Futuro del Talento: Potenciando Personas en un Mundo Híbrido.

En un entorno laboral en constante metamorfosis, el área de Talento Humano emerge como un faro de adaptación y resiliencia. 2025 no será la excepción: el desafío es abrazar la transformación híbrida, equilibrando tecnología y humanidad para crear equipos fuertes, motivados y alineados con los objetivos organizacionales.

Adictos a la Pantalla: Cómo un Detox de Dopamina Puede Transformar Tu Vida.

Adictos a la Pantalla: Cómo un Detox de Dopamina Puede Transformar Tu Vida.

El fin de año trae consigo un ambiente de reflexión, un ánimo de cierre que nos invita a evaluar nuestros hábitos y, quizá, a reconsiderar cómo estamos navegando por esta era de conexiones virtuales. Pero ¿qué tan «conectados» estamos realmente? Nos encontramos atrapados en un mundo donde el celular se ha transformado en una extensión de nuestra mano, en un perpetuo generador de dopamina. Y esta dopamina, tan ansiada y placentera, es también la fuente de una desconexión más profunda, la que experimentamos con nosotros mismos y con quienes nos rodean.

Entre el Reloj y la Brisa: ¿Controlamos el Tiempo o Flotamos en Él?

Entre el Reloj y la Brisa: ¿Controlamos el Tiempo o Flotamos en Él?

En el vasto entramado de nuestras rutinas diarias, surge un dilema casi filosófico: ¿debemos agendar la vida o permitir que fluya con su cadencia natural? La discusión no es meramente teórica; es el eje de conversaciones en cafés, debates entre amigos y reflexiones íntimas cuando el insomnio reclama su cuota. Algunos defienden con fervor la estructura milimétrica de una agenda, mientras que otros se rinden al encanto de la improvisación. Ambos bandos esgrimen razones tan apasionadas como divergentes.

Decisiones y dignidad

Decisiones y dignidad

¿Cómo me estoy preparando para mi vejez? ¿Qué decisiones debo tomar hoy que afectan mi futuro?

Conversaciones Productivas: Del Conflicto a la Conexión Real

Conversaciones Productivas: Del Conflicto a la Conexión Real

Las conversaciones son el hilo invisible que teje nuestras relaciones y, por ende, nuestras vidas. Cada intercambio, desde los más simples hasta los más cargados de emociones, tiene el potencial de acercarnos o alejarnos de los demás. Sin embargo, ¿cuántas veces dejamos que el miedo al conflicto, la incomodidad o la falta de práctica nos frene a la hora de dialogar? Las conversaciones productivas no se dan de forma mágica; son una elección consciente que exige valentía, autoconocimiento y compromiso.

EL ARTE DE LAS CONVERSACIONES DIFÍCILES

EL ARTE DE LAS CONVERSACIONES DIFÍCILES

En nuestro día a día, enfrentamos conversaciones que nos desafían. Ya sea con colegas, amigos o familiares, ciertas conversaciones parecen tocar fibras tan profundas que resulta complicado avanzar sin sentirnos incómodos o vulnerables. Pero, ¿por qué estas interacciones son tan difíciles? Para comprenderlo, debemos analizar tres dimensiones clave: el origen de nuestras diferencias, el peso de nuestras emociones y el impacto en nuestra identidad.