Teniendo en cuenta el informe de perspectivas del Producto Interno Bruto (PIB) elaborado por el Banco Central del Paraguay (BCP) para el corriente año, se estima que la caída del PIB será del 1,5%, lo que se traduce en una contracción menos severa que la pronosticada en julio.
Esta situación se da conforme a los últimos datos de los principales indicadores de actividad económica que muestran signos de repunte, en línea con el retiro gradual de las medidas de control sanitario y el impulso de las políticas de apoyo a los ingresos de los hogares y de las empresas. Con lo que se ha dado una recuperación gradual de la actividad, superando los mínimos alcanzados en los meses de abril y mayo.
En el sector primario, no se observan cambios en cuanto a las perspectivas de crecimiento, manteniéndose en 8% teniendo en cuenta los resultados favorables que alcanzaron los productos agrícolas más importantes al cierre de la campaña 2019/2020, en especial la soja.
Por el lado del sector secundario, este decrecería en 1,1%, menor a la caída esperada en julio que era de -2,3%; esta revisión al alza se explica principalmente por la una recuperación más rápida en algunas ramas agroindustriales y el desempeño positivo de las actividades ligadas a la construcción. No obstante, el rubro de electricidad y agua tendrá una contracción mayor debido a que no se avizoran cambios importantes en el desempeño de la producción de las binacionales por la sequía que afecta los causes hídricos y la menor demanda interna y externa.
Para el sector de servicios se prevé una contracción del 3,6%, mejor a la caída del 6,7% estimada en julio, este ajuste al alza se dio gracias al mejoramiento de la actividad relacionadas a los servicios como consecuencia de la flexibilización de las restricciones sanitarias.
No obstante, la actividad comercial no lograría recuperarse y caería al 6% con respecto al 2019, con un impacto mucho mayor a lo estimado en julio donde se esperaba una caída del 3% para el sector, este resultado se debe al prolongado cierre de fronteras con países vecinos.
Por otra parte, la flexibilización de las medidas restrictivas no está exenta de retroceso, la cual está condicionada a la progresión de los indicadores epidemiológicos. Sin embargo, las medidas preventivas, la experiencia acumulada en la población y el refuerzo del sistema de salud son factores que ayudan a mitigar el impacto de la pandemia a la actividad económica, por lo que se esperaría que esta situación se mantenga, o mejore, con el pasar del tiempo.
FUENTE: BANCO CENTRAL DEL PARAGUAY
