Oct 31, 2020 | Pulso bursátil

Crisis sanitaria impactaría negativamente sobre la leve reducción de desigualdad

El coeficiente de Gini mide el nivel de concentración que existe en la distribución de los ingresos de la población. Sus valores oscilan entre 0 y 1, donde, si una sola persona recibiera la totalidad de ingresos, este índice tomaría el valor de 1, mientras que, si todos los paraguayos percibieran el mismo ingreso, sería 0. Cuanto más cercano a uno, mayor es la desigualdad registrada en el país.

En su último estudio sobre el nivel de desigualdad de los ingresos en Paraguay, la Dirección General de Estadística, Encuesta y Censo (DGEEC) registró una reducción en el valor del indicador en el 2019, pese a la desaceleración económica que se dio en ese año, con lo que el índice de Gini pasó de 0,461 puntos en el 2018 a 0,458 puntos en el 2019, cifra 0,7% inferior. Sin embargo, considerando desde el periodo 1997/98, donde el índice se encontraba en 0,542, se puede observar que la variación fue tan solo del 15% en 22 años.

Por otra parte, la razón (p90/p10) es una de las medidas más sencillas y populares de la desigualdad. La misma, muestra las diferencias de ingresos entre los extremos de la distribución, expresando el ingreso de los ricos como múltiplo de los pobres. Para esto, se relaciona el valor del límite superior del noveno decil (el 10% con mayores ingresos) y el del primer decil (el 10% de las personas con menores ingresos). Si este cociente crece, la desigualdad es mayor porque es más amplia la brecha entre los ingresos de las personas situadas en los extremos de la distribución.

Si comparamos esta brecha en el 2019 con el periodo 1997/98, se registra una tendencia decreciente, con una disminución de 15,348 a 7,706 entre los extremos con mayores y menores ingresos. Sin embargo, en cuanto al comportamiento de los dos últimos años, el mismo muestra un leve aumento, pasando de 7,596 en el 2018 a 7,706 en el 2019.

Sin embargo, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la crisis económica desatada por la pandemia del coronavirus borrará parte de los avances sociales logrados en América Latina y el Caribe (ALC), considerando que al segundo trimestre del año unos 30 millones de personas perdieron sus empleos, lo que conllevará a un shock grave en la desigualdad de los ingresos de ALC, que tenía uno de los índices de disparidad económica más alta antes de la pandemia.

El coeficiente de Gini mide el nivel de concentración que existe en la distribución de los ingresos de la población. Sus valores oscilan entre 0 y 1, donde, si una sola persona recibiera la totalidad de ingresos, este índice tomaría el valor de 1, mientras que, si todos los paraguayos percibieran el mismo ingreso, sería 0. Cuanto más cercano a uno, mayor es la desigualdad registrada en el país.

En su último estudio sobre el nivel de desigualdad de los ingresos en Paraguay, la Dirección General de Estadística, Encuesta y Censo (DGEEC) registró una reducción en el valor del indicador en el 2019, pese a la desaceleración económica que se dio en ese año, con lo que el índice de Gini pasó de 0,461 puntos en el 2018 a 0,458 puntos en el 2019, cifra 0,7% inferior. Sin embargo, considerando desde el periodo 1997/98, donde el índice se encontraba en 0,542, se puede observar que la variación fue tan solo del 15% en 22 años.

Por otra parte, la razón (p90/p10) es una de las medidas más sencillas y populares de la desigualdad. La misma, muestra las diferencias de ingresos entre los extremos de la distribución, expresando el ingreso de los ricos como múltiplo de los pobres. Para esto, se relaciona el valor del límite superior del noveno decil (el 10% con mayores ingresos) y el del primer decil (el 10% de las personas con menores ingresos). Si este cociente crece, la desigualdad es mayor porque es más amplia la brecha entre los ingresos de las personas situadas en los extremos de la distribución.

Si comparamos esta brecha en el 2019 con el periodo 1997/98, se registra una tendencia decreciente, con una disminución de 15,348 a 7,706 entre los extremos con mayores y menores ingresos. Sin embargo, en cuanto al comportamiento de los dos últimos años, el mismo muestra un leve aumento, pasando de 7,596 en el 2018 a 7,706 en el 2019.

Sin embargo, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la crisis económica desatada por la pandemia del coronavirus borrará parte de los avances sociales logrados en América Latina y el Caribe (ALC), considerando que al segundo trimestre del año unos 30 millones de personas perdieron sus empleos, lo que conllevará a un shock grave en la desigualdad de los ingresos de ALC, que tenía uno de los índices de disparidad económica más alta antes de la pandemia.

FUENTE: DIRECCIÓN GENERAL DE ESTADÍSTICA, ENCUESTA Y CENSO (DGEEC)

 

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