El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha presentado su declaración final para Paraguay, la cual describe las conclusiones preliminares del personal técnico al término de una visita oficial realizada correspondiente al 2020.
En esta declaración concluyeron que para el 2021 esperan un crecimiento de la economía del 4%, aunque las perspectivas son muy inciertas, considerando que aún podría ocurrir un fuerte aumento de las infecciones y muertes diarias a causa del Covid-19. Afirman que el comercio transfronterizo con Brasil y Argentina solo se reanudará en su totalidad si se controla la epidemia en estos países, así como la demanda mundial y los precios de los commodities que pueden ser afectados si la pandemia se prolonga mucho más de lo proyectado actualmente. A esto se suma los efectos del mal tiempo, que podría reducir la cosecha y repercutir en el resto de la economía nacional.
Por otra parte, si se materializan los riesgos a la baja, estiman que sería necesaria una reducción más lenta del déficit en el 2021, considerando que actualmente el Gobierno planea reducir el déficit al 4% el año que viene. Así también, estiman que el vencimiento de los gastos relacionados al Covid-19 en sí mismo reduciría los gastos del Gobierno en un 3% del PIB, en caso de que la epidemia no empeore, por lo que será importante evaluar los diferentes factores a modo de no retirar el apoyo discal de manera prematura y proteger la inversión.
Así también, declaran que la meta del Estado de volver al tope establecido en la LRF para el déficit en el año 2024 es apropiada, considerando que volver al tope es importante para asegurar que la dinámica de la deuda se mantenga favorable, que continúe la credibilidad del marco fiscal y para construir amortiguadores cuando se den nuevos shocks. Anuncian que para que esto sea posible, será necesario un recorte agudo de las inversiones del Gobierno, comenzando en el 2022, donde, según las proyecciones del FMI se dará una reducción del 3% al 2,3% del PIB.
Sin embargo, la contribución de estos quizás no sea suficiente para reducir el déficit en la medida necesaria, y mucho menos para crear espacio para el necesario gasto en sectores como educación e infraestructura. Ante esta situación, proponen que podría ser necesario aumentar los ingresos tributarios considerando que en Paraguay son muy bajos en comparación con las normas internacionales.
