Con la llegada del Covid-19 los países a nivel global tomaron decisiones importantes para atender a la población vulnerable por la pérdida de puestos de trabajo, los países asumieron deudas para realizar transferencias directas y adecuar los sistemas sanitarios, eso generó un aumento del déficit a nivel mundial.
Según el IIF (Institute of International Finance), los países emergentes que asumieron un nivel elevado de deuda, tendrán serias dificultades por devolver los niveles de déficits a proporciones de prepandemia. El instituto considera que, incluso con un crecimiento fuerte y una recuperación constante, estos países se verán en serias dificultades para mejorar el indicador hacia 2022. En ese sentido, el margen de reducir el gasto fiscal dependerá de que se controle la velocidad de contagio del coronavirus y se delinee una estrategia efectiva para la vacunación.
En Paraguay se proyecta un déficit cercano al 4% para el 2021, que deberá ir reduciéndose paulatinamente para volver a llegar al porcentaje tope de 1,5% establecido por la Ley de Responsabilidad Fiscal.
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