El Producto Interno Bruto (PIB) correspondiente al primer trimestre del presente año fue 0,6% superior al mismo periodo del 2020, mientras que excluyendo a la agricultura y las binacionales aumentó 2,8% interanual.
La construcción, apoyada por las inversiones públicas, y la ganadería, respaldada por la demanda exterior de carne vacuna, fueron los sectores que impulsaron al producto interno del país con variaciones de 14,2% y 9,8%, respectivamente. Su impacto fue contrarrestado por la agricultura, con retraso en la cosecha de soja, y el sector electricidad y agua, en donde el escaso caudal hídrico del Paraná limitó la producción de energía.
Desde el lado del gasto, la formación bruta de capital fijo creció 15,4% interanual, explicado principalmente por las construcciones. La caída de 0,9% del consumo total contrarrestó el efecto del incremento de la inversión, considerando que representa más del 70% del PIB trimestral. Dentro del mismo, el consumo privado se contrajo 0,3% debido a la disminución de los gastos en algunos servicios y en bienes durables, lo que refleja la priorización realizada ante la incertidumbre en cuanto a los ingresos.
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