La inflación de octubre de Brasil alcanzó 1,25% cifra no vista desde el 2002 según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE). Dicho aumento es explicado en parte por el alza de los precios internacionales de los commodities y del petróleo.
Con este resultado, el gigante sudamericano acumula una inflación de 8,24%, lo que preocupa a las autoridades brasileñas ya que esta por encima de su meta de inflación anual de 5,25%.
La mayor variación mensual tuvo el sector de transporte con un incremento de 2,62%, en donde los combustibles aumentaron 3,21%.
Atendiendo esta situación y pretendiendo controlar la suba de precios, el Comité de Política Monetaria del Banco Central Brasil (COPOM) elevó su tasa de política monetaria a 7,75%, un incremento de 1,5 puntos porcentuales.
La inflación brasileña contribuye a que la de América Latina también se encuentre en niveles elevados, afectando a los hogares de bajo ingreso, que destinan una mayor proporción de sus ingresos a alimentos.


