Al cierre del primer mes del 2023, la inflación mensual se ubicó en 1,2%, mientras que la interanual alcanzó 7,8%, levemente inferior a la tasa de 7,9% registrada en enero del 2022.
El aumento de precios de los alimentos, combustibles, la energía eléctrica, bienes duraderos y demás servicios incidió en el comportamiento de la inflación. Se destaca el incremento de precios de los rubros hortícolas por restricciones a la importación, que limitan la oferta, y de la carne vacuna, dada la menor oferta por el inicio del periodo de vacunación antiaftosa.
Por otra parte, con la finalización del acuerdo entre Itaipú y la Ande, que establecía el descuento del 25% del valor del consumo de energía eléctrica a usuarios residenciales, las tarifas volvieron a sus niveles anteriores, contribuyendo así a la inflación.
Cabe recordar que la tasa de inflación proyectada para el 2023 por la banca matriz es del 4,1%, por lo que los esfuerzos de política monetaria seguirían orientados a reducir los niveles actuales, a modo de disminuir la presión sobre el poder adquisitivo de las familias.


