El viernes, las bolsas europeas se vieron afectadas por el desplome de hasta un 15% de las acciones del Deutsche Bank, su mayor caída desde el 2020.
Mientras que los principales índices de Wall Street terminaron con saldo positivo, en Europa, la situación del banco alemán reavivó la inquietud sobre una posible crisis financiera, puesto que los agentes lo percibieron como un signo de debilidad.
La caída en las acciones del Deutsche Bank se produjo luego de que la entidad anunciara un plan de recompra de deuda subordinada por valor de USD 1.500 millones, que se realizaría el próximo 24 de mayo.
El Deutsche es uno de los bancos líderes de Alemania y según el ranking de S&P Global Market Intelligence, el año pasado fue el octavo mayor banco en Europa con 1,32 billones de euros en activos.
Considerando lo anterior y el impacto que tiene este banco en el sistema financiero, las autoridades brindaron un mensaje de calma afirmando la solidez y estabilidad del sistema financiero europeo

