La actividad manufacturera de Estados Unidos (EE. UU.) aceleró su expansión en mayo y alcanzó su nivel más alto desde 2022, impulsada por el aumento de la producción y una mayor acumulación de inventarios. El Índice de Gestores de Compra (PMI) manufacturero, elaborado por S&P Global subió a 55,1 puntos desde 54,5 en abril, extendiendo a diez meses la racha de crecimiento del sector.
El avance respondió en parte a la decisión de las empresas de reforzar existencias por el encarecimiento de insumos y las crecientes interrupciones en las cadenas de suministro vinculadas al conflicto en Medio Oriente. En tanto, los nuevos pedidos mantuvieron un ritmo firme, las exportaciones continuaron debilitadas por la incertidumbre geopolítica y las tensiones comerciales.
En contraste, los costos de producción registraron su mayor incremento en casi cuatro años, impulsados por el alza de la energía y las materias primas. Según el economista jefe de S&P Global Market Intelligence, el repunte de la actividad podría moderarse una vez concluya el actual proceso de acumulación de inventarios, mientras persisten riesgos inflacionarios.


